Desde hace ya un cierto tiempo han florecido multitud de rutas y, también, variantes con una aparente lógica histórica en los diferentes caminos a Santiago de Compostela. Es el «todo vale» con tal de que el peregrino y peregrina disfrute de espectaculares paisajes o atraviese pueblos o aldeas, protagonistas de intereses turísticos imaginados. Un ejemplo cercano es la etapa que parte de Laredo o Noja, en la costa de Cantabria, en el Camino del Norte y que, habitualmente, discurre por Güemes, donde el Padre Ernesto Bustio ofrece una entrañable acogida al peregrino desde hace ya décadas. En cambio, una nueva variante deja a un lado este emblemático albergue para dirigir a los peregrinos y peregrinas por veredas que no pasan por Güemes.
